«Por cada 3 hombres que recuperaron su empleo hubo
dos mujeres que lo hicieron (…) La falta de equidad de género
en este aspecto fue más fuerte en la zona rural del país».
(Oviedo, 2021)

La estabilidad laboral, los buenos salarios y las oportunidades son el triángulo utópico de cualquier colombiano o colombiana. Según Portafolio, (2021) en Junio de 2021 el desempleo en el país cerró en 14,4%, eso quiere decir que en promedio 15 de cada 100 colombianos no está percibiendo un ingreso.

La falta de equidad sigue siendo una de las banderas a derrotar, pues según Portafolio, (2021) el desempleo en hombres fue del 11.2% mientras que en mujeres fue del 19%, así las cosas, once de cada cien hombres se encuentra sin empleo mientras que 19 de cada cien mujeres está en la misma situación.

El desempleo es sin duda una de las causas para que los índices de inseguridad aumenten, pues según las cifras de Portafolio, (2021) son 3.4 millones de ciudadanos los que están sin ingresos, el mismo número que no sabe qué hacer para cumplir con sus compromisos mensuales, pues en Colombia a diferencia de otros países los auxilios de desempleo no son suficientes para cubrir los gastos mínimos, especialmente no en un país en el que el gobierno promueve la lucha de clases a través de la estratificación.

Es importante mencionar que esa cifra de desempleo, la misma que es más alentadora que la del año anterior, pero aún no la deseada por el establecimiento, tiene en cuenta el empleo formal e informal en la misma bolsa. Es decir, si un ciudadano o ciudadana se encuentra percibiendo un ingreso desde la informalidad, desde el rebusque o sin las garantías mínimas de ley, este o esta hace parte de la estadística de ocupados, luego la pregunta de si es o no lo justo, sería para otro debate.

Según DANE, (2021) la proporción de ocupados informales en 23 ciudades y áreas metropolitanas fue del 47.7%; volviendo las mujeres a saborear la derrota con un 47,6%, mientras que los hombres la victoria con un 45,4%. En ciudades como Cúcuta por ejemplo, la informalidad para el trimestre de Junio a Agosto fue del 70%, llevándose el primer lugar; el segundo para Sincelejo con el 66,9% y el tercero para Riohacha con el 64,8%.

Otra población damnificada por la falta del triángulo mencionado al inicio, es la de los jóvenes. Según el DANE, (2021) para el 2020 3.2 millones de jóvenes se encontraban rotulados bajo la categoría de nini, eso quiere decir que ni estudian ni trabajan.

Se conoció el caso de Andrés, un joven de Bogotá que en una libreta de bolsillo marcaba los días que llevaba buscando trabajo, un curso de auxiliar contable y las ganas de aportar a la sociedad parecían no ser suficientes, pues en medio de la desesperanza habría marcado 700 días en esa búsqueda.

Como Andrés hay muchos jóvenes en Colombia y el mundo, pues según la OIT, (2021) entre 2016 y 2021, el número de jóvenes nini pasó de 259 a 273 millones en todo el globo, nuevamente las mujeres llevándose el cinturón de la derrota, esta vez con 181 millones sobre el total.

Los jóvenes nini conforman las edades entre 18 y 28 años, un número ya muy importante para muchos que durante sus veintes empiezan a adquirir responsabilidades importantes, careciendo de oportunidades de empleo o estudio. En muchos países el problema se hace más llevadero, pues hay políticas sociales que los favorecen en términos económicos y de estudio, pero en Latino América la constante es diferente, territorio en el que los nini superan los 30 millones. (OIT, 2021)

La problemática es tan grande en Colombia que no solo tiene rostro de mujer, sino que además evidencia que tener un título no es suficiente, pues según Manrique Horta, (2021) el 18% de estos jóvenes tienen título profesional y las mujeres que buscan empleo, tienen mayores niveles educativos que los hombres.

El aporte de Marx analizado en Colombia

Salario, precio y ganancia es un texto que sin duda permite entender lo que está pasando en Colombia y con seguridad en muchos países del mundo. Los salarios, la producción, el exceso de mano de obra en contraste con la oferta, son solo cuatro factores que pueden incidir en la problemática de empleo en Colombia.

Sin embargo, el país suramericano tiene unas particularidades en relación al modo de operación de algunos empleadores. Existe un binomio que con dificultad se repite en otros territorios; por un lado, una oferta de contratos públicos que parece estar amañada y a la que se presume solo tienen acceso aquellos ciudadanos que llegan con recomendación o que en su defecto, tienen votos para sumar en época electoral; por otro lado, un sector privado con unas aspiraciones de recurso humano muy altas en contraste con el salario que ofrecen.

Cinco años de experiencia, título profesional a fin, nivel de inglés fluido, edad no superior a 30 años, son requisitos comunes en las ofertas de empleo de muchas empresas del sector privado. Delimitan la edad del aspirante a 30, pero cuando este o esta asiste a la entrevista, el proceso lo lidera un empleado de la misma empresa que sin duda se acerca a la edad de retiro. Este es un fenómeno lamentable que es constante en Colombia y termina promoviendo la desigualdad de oportunidades.

Marx, (2010) en su texto hace una reflexión alrededor del valor de una mercancía, sosteniendo que éste no puede determinarse sin poner a una mercancía en relación con todas las demás. De manera alegórica se podría decir que eso sucede con los salarios en Colombia, no se pueden determinar sin poner el perfil de todos los aspirantes en relación con los otros, justificando de ese modo los bajos salarios, la desigualdad y los cientos de miles de profesionales que deben migrar a otras áreas por no tener éxito en las búsquedas.

La desigualdad en los salarios también fue explicada por Marx, (2010). Quien sostenía que la fuerza de trabajo que un hombre le puede poner a su actividad o que bien los diferentes oficios demandan, es de distinta calidad. Por lo que el clamor de igualdad de salarios termina siendo un deseo absurdo que no llegará a realizarse, determinando que el problema no radica en los obreros, sino en el sistema asalariado.

En el caso colombiano por ejemplo, es común que con un empleado se llenen las funciones de lo que normalmente harían tres asalariados. Pagando un sueldo bajo por el desequilibrio existente entre la oferta de empleos y la cantidad de empleados, permitiendo que el capitalista se ahorre varios sueldos a costo de la explotación de los obreros y la contribución al desempleo.

Marx, (2010) explica muy bien la problemática actual del sistema capitalista que opera en Colombia. La ganancia de los empleadores está fundada en la apropiación sin pago de una parte del trabajo que realizan los obreros. Así, con una parte de las horas del trabajador el capitalista le paga su salario y con la otra parte, cubre costos de producción y libra su ganancia, llamada por Marx la plusvalía. Del mismo modo han llegado medidas para aumentar la jornada de trabajo o tecnologías que permiten aumentar la producción en el mismo tiempo, permitiendo que el empresario mantenga el modelo de explotación y en la práctica, convirtiendo a los obreros en nada más que mercancía.

En conclusión, la estabilidad laboral, los buenos salarios y las oportunidades seguirán siendo la utopía criolla para millones de colombianos que viven en la desesperanza de un modelo que seguirá aumentando los índices de desempleo y desigualdad. En contraste, se podría proponer el modelo de democracia en el trabajo, en el que Wolff, (2012) plantea que los trabajadores de manera colectiva sean sus propios jefes, tengan su propia junta de directores, puedan tomar decisiones y realizar una mejor distribución de la plusvalía.

Referencias

DANE. (13 de octubre de 2021). Medición de empleo informal y seguridad social. Obtenido de DANE: https://www.dane.gov.co/files/investigaciones/boletines/ech/ech_informalidad/bol_geih_informalidad_jun21_ago21.pdf
DANE. (23 de Septiembre de 2021). Radiografía de los “nini” en Colombia, un fenómeno con rostro de mujer . Obtenido de Periódico UNAL: https://unperiodico.unal.edu.co/pages/detail/radiografia-de-los-nini-en-colombia-un-fenomeno-con-rostro-de-mujer/
Manrique Horta, D. (23 de Septiembre de 2021). Radiografía de los “nini” en Colombia, un fenómeno con rostro de mujer. Obtenido de Periódico UNAL: https://unperiodico.unal.edu.co/pages/detail/radiografia-de-los-nini-en-colombia-un-fenomeno-con-rostro-de-mujer/
Marx, C. (2010). Valor y Trabajo. En C. Marx, Salario, precio y ganancia (pág. 36). México: Centro de Estudios Socialistas Carlos Marx.
OIT. (23 de Septiembre de 2021). Radiografía de los “nini” en Colombia, un fenómeno con rostro de mujer . Obtenido de Periódico UNAL: https://unperiodico.unal.edu.co/pages/detail/radiografia-de-los-nini-en-colombia-un-fenomeno-con-rostro-de-mujer/
Oviedo. (30 de Julio de 2021). El desempleo en Colombia en junio fue de 14,4 % . Obtenido de Portafolio: https://www.portafolio.co/economia/empleo/desempleo-en-colombia-para-junio-del-2021-554574
Portafolio. (30 de Julio de 2021). El desempleo en Colombia en junio fue de 14,4 % . Obtenido de Portafolio: https://www.portafolio.co/economia/empleo/desempleo-en-colombia-para-junio-del-2021-554574
Wolff, R. (01 de Marzo de 2012). Manifiesto de la Economia Democratica. Obtenido de Richard D. Wolff: https://www.rdwolff.com/manifiesto_economia_democratica

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